viernes, 29 de marzo de 2013

Bates de baseball y escaleras.

Hacía tiempo que no tenía un sueño de estos lúcidos-extraños :D, como mola despertarte por la mañana súper confundida y temiendo por tu sanidad mental.

Tengo algunas lagunas mentales, pero...

+++++++++++++++++

Era una tarde tranquila en la casa de Villanueva y yo estaba discutiendo con el señor K. porque yo no le dejaba salmón para su sushi...¡pero es que entonces yo me quedaba sin salmón para el mío! Así que le di una rodajita y se fue más contento que unas pascuas.

A todo esto salimos de casa él y yo y nos vamos a unos vestuarios, femeninos en su gran parte aunque luego por ahí había diseminados chicos ( ¿otros amigos gays?). Nos dan a cada persona unos trajes distintos y una bolsita de deporte. A mi me toca un vestido morado corto y con vuelo pero como pensaba que hacía mucho frío me dejo puestos los vaqueros así con dos eggs. Y las deportivas, por supuesto. Abro la bolsa, curiosa de saber qué es lo que tiene...y me encuentro un bate de baseball azul y gris, nuevo y suave al tacto.

¡Pues chachi! Nos dan órdenes por unos altavoces mandándonos a la parte más alta del edificio donde estamos. Todos nos quejamos porque tendría unos 50 pisos y muchas iban con tacones y vestidos imposibles. La voz es gangosa y nasal, de hombre y me resulta conocida.

Empezamos a subir y se nos presentan diferentes retos. En una planta hay que tirar a gente muerta por las escaleras (:D ¿gore? ¿dónde?), en otra pegar con los bates a unos zombies...todo se hace muy rápidamente y cuantas más escaleras subimos, menos gente queda en el grupito.

Estamos en el penúltimo piso, que es como OTRO vestuario de gimnasio, pero en enorme. Tenemos que buscar un arma para enfrentarnos a los bosses del último piso. No me preguntéis por qué pero yo cojo un cuchillo de untar mantequilla y me digo a mi misma "Pero si a mi con el bate me basta...". Mucha gente se sienta en los bancos llorando porque creen que no pueden enfrentarse a la última planta y porque los tacones les están matando.

K y yo nos miramos y nos encogemos de hombros, ellos sabrán. Subimos lentamente y abrimos con cautela la puerta, bate preparado...

Y nos encontramos nada más y nada menos que a....
¡A Kang y Kodos!

Nos dicen que cuando dominen el mundo, por ser los únicos que hemos llegado al último piso; no nos esclavizarán. Ahí es cuando apuntan con unas pistolas nuestras cabezas y...¡PUM!

Y volvemos a casa discutiendo AÚN por el salmón del sushi. Curiosidades aparte, por el otro lado de la ventana hay extraterrestres sacando a pasear a sus humanos.

Creo que ayer en el LoL me tragué demasiadas setas de Teemo...

+++++++++++++++++

Creo que es de estos sueños donde tu mente no sabe que malo poner y pilla lo primero que se le cruza, sip.

No hay comentarios:

Publicar un comentario