Desde hace días buscaba una excusa para escribir algo. Septiembre ha sido muy movido y no he tenido las ganas suficientes para volver la vista a la esquinita de confesiones que es este blog.
Ahora que el curso escolar ha comenzado me encuentro con que yo no estoy en él. Para mi este año es ajeno totalmente a la universidad, y eso lo hace extraño, distinto. Todos mis amigos y conocidos están haciendo sus pinitos en sus respectivas carreras y yo mientras me quedo ayudando a mi madre en casa o en el ordenador. "¡Qué guay!" pensaréis. Nada más lejos de la realidad.
Tengo tiempo libre, vale...pero es que tengo demasiado y no sé en qué emplearlo. Estoy buscando trabajo y la semana que viene empiezo una tanda de entrega de curriculums por una zona en concreto. Estoy leyendo muchísimo, descargando juegos y series...y aún así eso no me llama nada.
El tema de estar en la casa familiar también es crucial. No quiero sonar como una niña de quince años, pero me siento verdaderamente fuera de lugar, no me siento en mi salsa. Esto es lo que -creo yo- vive cualquier persona que ha pasado años lejos de los papis y vuelve a la casa que le vio crecer. Y esta vez amenazando con quedarse.
Hay algo que no para de agitarse, saltar y gritar en su pecho. El anhelo de tener tu propio territorio, con tus reglas, tus cosas, tu vida. ¡Quieres independizarte cuanto antes, coño!
Encima vivo en el pueblo donde Sauron perdió el mechero, lejos de toda civilización. No me importaría hacerme hora y media de recorrido para ver a la gente en Madrid, pero sí que me importa gastarme unos 13 euros de media en transporte. ¿Para cuándo inventarán los ingenieros los portales? D:
Ahora viene mi plan para el año 2014. Quiero dinero, por lo que tengo que trabajar. Dinero para mudarme al centro antes de que me vuelva loca y termine pastando con las cabras.
¿Sabéis a cuánto están los pisos en Madrid? de los 400€ no bajan. Ahora súmale gastos de agua, luz,gas (esto sobretodo), posibles desperfectos, comida, bono transporte, comida de animales, salir al cine o a cenar, y un largo etcétera. Una vida cómoda con un pisito de 30m² se sube de los 400 de alquiler a la friolera de 800. Toma, toma y toma.
Teniendo en cuenta que tengo que ayudar a mi madre con lo que debemos (todo culpa mía), poned que tengo sacar unos 1500 euros al mes para no llorar. Imposible para mi.
La prostitución me está pareciendo cada vez más interesante. Quizás ser camello...Podría terminar como Walter White y montarme mi pequeño laboratorio de metanfetamina.
En fin, no sé lo que me deparará este año pero tengo miedo de no aprovecharlo al máximo...o aprovecharlo demasiado y luego olvidarme de lo que he venido a buscar en este año sabático; sacarme de nuevo la selectividad con mucha mejor nota y poder entrar en la Complutense
Y con esto me despido, no sin antes remarcar que no estoy triste ni deprimida y me enfrento a estos cambios con resignación PERO alegría. ¡Los cambios no tienen por qué ser malos!